Las ventas de la Feria
(Artículo de Ramón Irigoyen publicado en “Diario de Navarra” el 13-6-2011)
Un taxista que me lleva a la Feria del Libro de Madrid me dice que han sido buenas las ventas de las casetas instaladas en el parque del Retiro, un lugar de visita obligada por su belleza para los turistas que visitan la capital de España. Le contesto – son las 12 del mediodía del domingo 12 de junio, último día de Feria – que, en una emisora madrileña, de cuyo nombre no debo acordarme, dos colaboradores de un programa muy famoso han dicho que las ventas han sido malas. Como es evidente, tanto decir que las ventas han sido buenas como decir que han sido malas, no es decir nada porque la realidad la marcan los números y ni el taxista, como es muy comprensible, tiene datos, ni tampoco los periodistas del famoso programa, como ya es menos comprensible, aportan ninguna cifra. A la vuelta de la Feria a casa, a las cinco de la tarde, como en el célebre poema de Lorca, un correo del servicio de prensa de la Feria del Libro de Madrid nos sitúa en la realidad con un excelente resumen de lo que han sido los 17 días que ha durado la Feria, inaugurada el pasado 27 de mayo.
Ya sabemos que la Feria de 2011 finaliza con una bajada en las ventas de un 4% con respecto al año pasado. El total de ventas puede redondearse en 8 millones de euros, es decir, unos 1.300 millones de las antiguas pesetas. Pilar Gallego, presidenta de la Feria del Libro, ha declarado que la Feria del Libro se comporta de un modo distinto a la calle en esta crisis. Y, como acabamos de ver, ha mantenido sus ventas con una pequeña bajada respecto a 2010, lo que, naturalmente, es una buena noticia para el sector. La Feria ha tenido dos muy buenos fines de semana, el segundo y el tercero, con firmas multitudinarias, y se sigue manteniendo la tendencia de otros años, el aumento de público en días laborables. Ha habido, como todos los años, tormentas y lluvia intensa, de ese tipo de lluvia criada y entrenada en la kale borroka, que cae con intención de machacar la Feria, pero el público sabe capear el temporal y no deja de pasear ni aunque caigan de las nubes quijotes de punta. La Feria ha ofrecido un total de 12 kilómetros de estanterías con exposición de libros. Entre las aproximadamente 2.800 firmas brilla con luz propia Marta Fernández-Muro, autora de Azogadas (Huerga & Fierro Editores), un soberbio libro de cuentos.




