Osasuna y el Teatro Guindalera
Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «Diario de Navarra». Lunes, 7 de enero de 2013
Comienza el año bien: Osasuna ha perdido 1-0 en Sevilla y ya es colista. La tranquilidad que da descender del puesto decimonoveno al vigésimo de la clasificación y convertirse en colista de Primera no se paga con nada. Ya hemos logrado el alivio de saber que Osasuna, aunque siga perdiendo partidos, ya no descenderá ni un puesto más. También las hinchas contamos con la ventaja de tener plena seguridad de que Osasuna, por supuesto, no descenderá de ningún modo a Segunda. A partir del próximo partido en el que el Madrid morderá el polvo en el Reyno de Navarra Osasuna iniciará su recuperación y empezará a sumar puntos semana tras semana. ¿Terminará Osasuna la Liga en zona Champions, o sea, entre los cuatro primeros, según cantaba – bueno, o no cantaba, solo bailaba Antonio Machado -, o quedará el quinto en la clasificación o, si se dan mal las cosas, se quedará el sexto, o sea, cuatro puestos por encima del Sevilla?
Con la herida todavía fresca de la derrota en Sevilla, cuyo gol, en el minuto 82, me convirtió durante un par de minutos en una máquina desesperada de juramentos, abrí el día siguiente, domingo de Reyes, la soberbia novela «El capitán Mijalis. Libertad o Muerte», de Nicos Casandsakis, el escritor griego moderno que ha sido traducido a más lenguas. La pasión que siento por Osasuna la siento por las traducciones del griego de la magnífica helenista sevillana Carmen Vilela Gallego. Traducir al cretense Casandsakis, que escribió un griego de una dificultad endemoniada, es un auténtico trabajo de Hércules Poirot. Carmen Vilela residió unos meses en Creta para empaparse en los dialectalismos de esta isla y así perfeccionar su traducción de Casandsakis. En una ocasión hablé de Casandsakis con el poeta griego Yorgos Seferis, que obtuvo el premio Nobel en 1963, y me dijo, exagerando un poco, que era menos duro labrar el campo que leer el infernal griego de Casandsakis. También, en otra ocasión, hablé de Casandsakis con el poeta griego Odiseas Elitis, premiado con el Nobel en 1979, y me dijo que él podía leer sin demasiada dificultad a Casandsakis porque, de niño, se había criado con ayas – no confundir con hayas, con hache, que son árboles – cretenses, y por eso el léxico y la sintaxis de este autor le resultaban familiares. Las opiniones de estos dos premios Nobel demuestran que a Casandsakis solo lo puedes leer en el original si has nacido en Creta o, en su defecto, te has criado, en otra región griega, a los pechos de una nodriza cretense. Hay también una tercera posibilidad: tener un descomunal talento filológico y ser, además, una kamikaze de la filología griega, como Carmen Vilela, e irse a vivir a Creta hasta conseguir una obra maestra como es esta traducción publicada por Cátedra. El Capitán Mijalis es una novela de primer nivel y el español de la traducción de Carmen Vilela Gallego es digno del texto original traducido. Sería justo que el Ayuntamiento de Sevilla le dedique una estatua a Carmen Vilela Gallego en la entrada del Ramón Sánchez Pizjuán, el estadio sevillano que ahora odiamos todos los osasunistas.
Y yo, particularmente, ardo en odio porque, además, el viernes cuatro de enero, asistí a la representación de «Odio a Hamlet», de Paul Rudnick. Del 20 de diciembre al 6 de enero los madrileños Teatros del Canal, que dirige Albert Boadella, acogieron al Teatro Guindalera, domiciliado en la calle Martínez Izquierdo, número 20, bastante próxima a la plaza de toros de Ventas. Además de «Odio a Hamlet», una comedia maravillosa que ha hecho reír mucho al público, Teatro Guindalera ha representado, en sesión doble junto con «Odio a Hamlet», «La larga cena de Navidad», del genial dramaturgo y novelista norteamericano Thornton Wilder. Teatro Guindalera estrenó esta obra en 2004 y, a lo largo de estos años, la ha representado en varias ocasiones. En el reparto de «La larga cena de Navidad» participó la excelente cantante y actriz pamplonesa Noemí Irisarri. He aquí la próxima alineación de Osasuna frente al Madrid: Dirección y espacio escénico: el gernial Juan Pastor. Y los magníficos futbolistas de Talía, musa de la comedia: Raúl Fernández, José Maya, María Pastor, Ana Miranda, Alex Tormo, Ana Alonso, Teresa Valentín-Gamazo, Cristina Palomo, Carmen Gutiérrez, Iria Márquez, José Bustos y José Troncoso. ¡Aúpa, guindaleros, aúpa, rojillos, que pronto os vais a librar del farolillo, qué suerte, también rojo!
«Odio a Hamlet» se representa, a partir del 10 de enero, de jueves a domingo, en la sala de Teatro Guindalera de la calle Martínez Izquierdo, número 10. ¿Asistirá a la función, el próximo jueves, Cristiano Ronaldo que no podrá jugar en Pamplona el sábado 12 de enero por haber acumulado cinco tarjetas amarillas? Rappel responderá a esta pregunta en el Telediario I de TVE-1 el jueves día 15 del próximo agosto, festividad de la Virgen de la Asunción, de la que es especialmente devoto este infalible adivino.




