Sigue el 15-M
Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «Diario de Navarra» el domingo 24 de julio de 2011
En la tarde del sábado 23 de julio, a los dos meses y ocho días del 15 de mayo, cientos de caminantes de las marchas del 15-M, venidos de los puntos más diversos de España, confluyen en el kilómetro cero de la Puerta del Sol. En primer lugar, para los ciudadanos alérgicos a Madrid, que, como todo el mundo sabe, existen, hay que aclarar que la Puerta del Sol está en el centro mismo de la capital de España. Por tanto, en este caso, no hay que confundir esta Puerta del Sol con un restaurante que lleva este mismo nombre en la ciudad costarricense de Cartago, que está a dos pasos de San José, la capital del país.
Escribo este artículo a las cuatro de la tarde del sábado y, por tanto, cinco horas antes de que hiervan – no hay que ser profeta para adivinarlo – los discursos en la Puerta del Sol. De mi eterno montoncillo de libros de los que quiero hablar y cuyo comentario siempre postergo, porque las publicaciones son muchas y el espacio para hablar de ellas escaso, rescato el magnífico libro Profanación del poder de Mario Pérez Antolín. El libro, publicado por Los Libros del lince y prologado por el filósofo Eugenio Trías, lo disfrutarán mucho los indignados y, por supuesto, lo disfrutará también “la afición en general”, como escribió con humor en un poema, referido a otro asunto, Jaime Gil de Biedma. El libro nació en enero de 2011 y, por tanto, cuatro meses antes de que estallara el movimiento del 15-M. Profanación del poder es un libro de aforismos, o sea, de sentencias breves. Mario Pérez Antolín los llama con humor “pellizcos de filosofía extrema”. Este autor, nacido en Alemania, reside en Ávila, una ciudad donde, por cierto, no es fácil encontrar un kiosco de prensa, salvo que hayan proliferado en los últimos meses. Es profesor en el Centro de Formación y Experiencias Agrarias. Se licenció en geografía en la Universidad de Valladolid. Y en Valladolid, aprovechando el hecho de que el Pisuerga pasa por esta ciudad, hay que decir que, nació otro indignado ilustre, Fernando de Orbaneja, cuyo libro Verdades como puños, publicado por Sial, ha tenido un gran éxito entre los ciudadanos indignados y, hay que insistir, entre “la afición en general”.
Profanación del poder está dividido en cuatro secciones: capacidad de resistencia, el afilador de sintagmas, el mundo invertido y contracorriente. La sección titulada capacidad de resistencia se abre con este aforismo: “Las ideologías son todas igual de dañinas. Exigen nuestra convicción, pero no pueden complacer a nadie”. Así hablaba, por ejemplo, en sus comienzos como escritor, hace ya casi cuatro décadas, Fernando Savater cuando escribió su Panfleto contra el todo. Con humor escribe Pérez Antolín: “Doy gracias a los que me critican, al menos me tienen en cuenta”. Y he aquí otra sugerente opinión: “Con la primera mentira acaba la infancia, con la primera nostalgia empieza la vejez”. Es un buen aforismo para meditarlo, por ejemplo, en el madrileño parque de la Fuente del Berro, pegado al “Pirulí” de Televisión Española. En la sección titulada ‘el afilador de sintagmas’ leemos: “Nos atrae el protagonismo hasta que descubrimos el riesgo inaceptable del fracaso”.
En el excelente prólogo Eugenio Trías dice que la lectura de Profanación del poder es apasionante. Declara que ha disfrutado leyendo el libro. Según Trías, las páginas de este libro enganchan porque están llenas de chispazos de inteligencia y sabiduría. Es un libro, pues, para indignados y para gente que no se indigna, aunque, eso sí, mira el mundo con ojos críticos. Y, en la Cartago costarricense de la otra Puerta del Sol, la excelente poeta Marta Chacón lee y escribe poemas.




