El humor genial de Millán
Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «Diario de Navarra». Lunes, 5 de agosto de 2013
Millán Salcedo, que con Josema Yuste compartió el inmortal dúo cómico Martes y Trece, triunfa en el Teatro Bellas Artes de Madrid con su espectáculo «De verden cuando», basado en «Yo me subí a un piano verde», su anterior espectáculo teatral. Si el título de su espectáculo anterior «Yo me subí a un piano verde» dejaba claro que el juego de palabras, junto con la música, era un elemento esencial de la obra, en el título «De verden cuando», que, por su osadía verbal, tanto habrá aplaudido en su tumba Quevedo, la gracia suprema de sus juegos de palabras alcanza auténtico nivel galáctico. Millán Salcedo, como actor, atrapa al público porque mezcla sátira implacable de personajes de la política – el Rey, las infantas Elena y Cristina, y el emperador del esperpento, Iñaki Urdangarin, entre otros muchos genios del mapa nacional – e ídolos de la música como el inefable Raphael, cuya canción «Escándalo» parodia con un humor implacable. Es, pues, el momento de declarar a los vientos del este y a los vientos del oeste estadounidense que Millán Salcedo es un magnífico cantante y por eso sus parodias de cantantes hacen reír a carcajadas – y, a veces, a carcajadas mezcladas con lágrimas – al público. Humor feroz y espléndidas canciones acompañadas al piano por el gran Marcos Cruz componen este periplo por la actualidad y también por el pasado de las últimas décadas. En el espectáculo hay incluso un emocionado homenaje a los padres del actor: su madre fue actriz aficionada y su padre fue músico de una banda del pueblo. Millán Salcedo – que tiene la sal ya desde la primera sílaba de su apellido – nació en Brazatortas (Ciudad Real), el municipio manchego en el que, por cierto, nació también Antonio Gala, que no quiso para sí tanta gloria y por eso no se presenta como manchego sino como andaluz puesto que, en su imaginación, Gala no nació en Brazatortas sino en la Córdoba de Séneca y Góngora.
En el repaso satírico a la actualidad hay en «De verden cuando» una justísima crítica a las televisiones que se han empeñado en encasquetarnos en los telediarios, a la hora de la comida y de la cena, una buena ración de casquería y escatología. Millán Salcedo satiriza los anuncios en los que la gran actriz Concha Velasco recomienda el uso de las compresas más eficaces para la incontinencia urinaria. Que esta peste de la escatología es ya una de las más insufribles adicciones de las televisiones quedó demostrado una vez más el domingo, 4 de agosto, a las 15.29 horas, cuando en el telediario de TVE-1, Raquel Martínez, una de las presentadoras mejor valoradas por la audiencia, nos anunció un monográfico sobre la cistitis. Y una vez más, y durante unos minutos, los desarreglos de orina – y, por cierto, desarreglos exclusivamente de mujeres, no de hombres, quizá milagrosamente inmunes a esta gracia del cielo – fueron el tema del telediario, que, sin duda, el marqués de Sade, el rey de la escatología en el sexo, habrá aplaudido también en su tumba.
Pero, como la esencia de la vida y del mundo es el cambio constante, según sentenció el filósofo griego Heráclito, Concha Velasco ya está anunciando un nuevo producto para los ancianos, unos ejercicios para mejorar la memoria recomendados por «Saber vivir». Hasta qué punto deben ser buenos esos ejercicios que recomienda Concha Velasco, cuando yo mismo, incluso sin aún haberlos hecho, con solo haberlos oído mencionar en su anuncio, he sentido un auténtico tsunami de memoria y he recordado, en primer lugar, que Cocha Velasco, en estos momentos, y hasta el 11 de agosto, está triunfando con la «Hécuba» de Eurípides en el teatro romano de Mérida (Badajoz). Y recuerdo también que Concha Velasco acaba de declarar en un diario madrileño que es una persona rencorosa y – y lo dice con mucho humor – que está pensando en hacer ejercicios espirituales para extirpar el rencor de su vida. Y esta mención del rencor de Concha Velasco nos lleva a pensar en los orígenes mismos de la literatura occidental, en la Ilíada, de Homero, cuyos versos iniciales cantan la cólera de Aquiles, la primera historia de resentimiento de nuestra cultura
«De verden cuando» se representa en el Teatro Bellas Artes hasta el próximo 18 de agosto. ¡Qué gran detalle de Millán Salcedo! El 18 de agosto comienza la Liga de Fútbol y nos deja ya a los hinchas concentrados en nuestro monotema.




