Aleixandre, Falcón, Iglesias, Villanueva
Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «Diario de Navarra». Lunes, 15 de diciembre de 2015.
Las maravillosas nieves que ya están cayendo en nuestros montes nos traen el recuerdo del monte Soracte nevado y cantado por el poeta latino Horacio. Las nieves nos traen también estas noticias extraídas del “mandanal rüido”, que dijo fray Luis de León, con diéresis incluida sobre la u de “rüido”, en un verso, que, por cierto, traducía un verso de Horacio. El sábado pasado, 13 de diciembre, la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, presidida por el poeta Alejandro Sanz, homenajeó en Málaga, en el 30º aniversario de su muerte, a este extraordinario poeta de la generación del 27 galardonado con el premio Nobel.
Ese mismo día del homenaje a Aleixandre, la red social Facebook informaba de que era el cumpleaños de Lidia Falcón, autora de 40 libros. Como homenaje a Lidia Falcón leo unas páginas de su soberbio libro «Mujer y sociedad. Analisis de un fenómeno reaccionario» – la auténtica biblia del feminismo español – y, como siempre que me asomo a este libro, pienso que está a la altura de los grandes libros del feminismo occidental como «El segundo sexo», de Simone de Beauvoir, y «La mísitica de la feminidad», de la norteamericana Betty Friedan», que rebaten las infinitas inepcias que se han escrito contra la mujer en muchos miles de libros generalmente firmados por hombres.
Una noticia reciente confirma el extremo valor de la vida de un varón y el ínfimo valor de la vida de las mujeres. Un hincha del Deportivo muere asesinado por hinchas del Atlético de Madrid y al instante saltan todas las alarmas. Obviamente, es un crimen execrable. El mismísimo diario Marca – la biblia de los aficionados al deporte – tira de hemeroteca y nos informa del altísimo número de hinchas asesinados en los últimos años. Entre 1982 y 2014 – 32 años – han muerto 9 hinchas. ¿Quién duda de que es un número altísimo de hinchas asesinados? Pero tiremos también de hemeroteca en crímenes perpetrados por sus parejas o exparejas contra las mujeres. Entre 2003 y 2013 – 10 años – fueron asesinadas 700 mujeres. Es decir, en 32 años han muerto asesinados en España 9 hinchas. En esos 32 años debieron morir asesinadas más de 2000 mujeres. Es decir, por cada hincha asesinado debieron morir asesinadas unas 225 mujeres. En casi 50 años de barbarie ETA asesinó a unas 850 personas. Es decir, el terrorismo doméstico perpetrado por parejas y exparejas contra las mujeres es, como mínimo, tres veces más sanguinario que el ejecutado por ETA contra sus víctimas. A estos crímenes hay que sumar, cada año, las más de cien mil denuncias de malos tratos sufridos por mujeres. En la Librería de Alonso Martínez encuentro el fantástico libro «A la zaga de Santa Teresa: Autobiografías por mandato», de Sonja Herpoel. Es el volumen 29 de la colección Teoría Literaria: Texto y Teoría. Dirige esta colección la gran investigadora Iris M. Zabala. La codirectora de la colección es Myriam Díaz-Diocaretz. La librería de libros de lance Alonso Martínez está a dos pasos del metro madrileño del mismo nombre y de la calle dedicada a Santa Teresa de Jesús. Y repárese en el dato: Santa Teresa escribió sus libros por mandato de su confesor. Y docenas de monjas escribieron sus confesiones en el Siglo de Oro por mandato de sus confesores. Es decir, sin estar casadas, debían obediencia a su confesor como si fuera su marido.
Y cambiemos de tercio, que dicen los matadores. La espléndida historiadora Carmen Iglesias ha sido elegida directora de la Academia de la Historia. Es la primera mujer que dirige una Academia en España. En la Real Academia Española es elegido director el fantástico catedrático de teoría literaria Darío Villanueva, quien sustituye en el cargo a José Manuel Blecua. Bajo su égida – ‘égida’ significa ‘piel de cabra’, ‘escudo’ y ‘protección’ y es, por tanto, una buena palabra para académicos – la Real Academia de la Historia y la Real Academia Española – erróneamente llamada Academia de la Lengua -, que sufre una economía maltrecha, llegarán al mejor puerto de Santurce.




