Estramonio del demonio
Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «La Voz de Galicia» el sábado 27 de agosto de 2011
Una fiesta ‘rave’ les ha causado en Getafe (Madrid) la muerte a dos jóvenes, que cometieron el error de tomar una pócima uno de cuyos ingredientes era el letal estramonio. Dos supuestos genios de la experimentación científica, Iván M.G. y Cristina V.L., de 23 y de 19 años respectivamente, ya detenidos, regalaron su bálsamo de Fierabrás preparado con esta hierba venenosa para personas, animales, minerales y cosas. Acabamos de ver, por desgracia, el ejemplo de dos jóvenes muertos por injerir estramonio y aún hubo otro joven que no anduvo lejos de hacer el viaje eterno. He aquí, además, un simple ejemplo de cosa envenenada por la datura stramonium, que es el nombre científico de esta hierba de tallo robusto. Basta, por ejemplo, con que una bolsa de plástico, tirada en el campo, roce esta hierba de hojas dentadas para sufrir un desvanecimiento. En Getafe, a la rave – o fiesta juvenil celebrada en un local ilegal con música electrónica a toda pastilla – asistieron unos 180 jóvenes, o sea, ciudadanos superdotados por la naturaleza para la juerga. A la juventud le gusta el riesgo y se está poniendo a prueba constantemente. Es ley de vida. Pero esta ley también, desdichadamente, en ocasiones, se lleva a los jóvenes por delante. ¿Cuántos jóvenes mueren anualmente por imprudencias graves al volante, con la moto, con el alcohol en sus no escasas variedades, y con las sustancias que, genéricamente, denominamos drogas?




