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Ramón Irigoyen es autor de 16 libros de obra original. Ha publicado también 15 libros de traducciones del griego antiguo y moderno.
"Descomunal poeta" (Juan García Hortelano)
"Ya era hora, coño, de encontrar una gran prosa castellana, nueva, vieja y eterna" (Francisco Umbral, Premio Cervantes)

Nace un fantástico club

Artículo de Ramón Irigoyen publicado en Diario de Navarra (Difusión: 28.000 ejemplares en PVP de España. Fuente: OJD). Lunes, 1 de octubre de 2018

Aunque no siempre nos demos cuenta todos pertenecemos, como mínimo, a un club, el club de la familia. Con decir que la familia nos marca el ADN queda claro que este club es transcendental para nuestra vida. Si cometemos un crimen, pueden echarnos el guante por el ADN heredado de nuestros queridos padres. Francisco Rico, un filólogo sabio y pragmático, les recomendó en su día a sus hijos que fueran miembros de algún club. Y Rico en este punto les daba a sus hijos el mejor ejemplo, pues durante varias décadas ha sido catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona y es miembro de la Real Academia Española, que, a su vez, forma parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española, que agrupa 22 academias. La lista de otros clubes nacionales e internacionales a los que pertenece Francisco Rico la aplazamos para otro momento en que él publique un nuevo libro  y sus seguidores nos lancemos a hacer ruido, que, como bien nos enseña en su fantástico libro El arte del ruido (Plataforma) el gran Pep Torres, eso es una campaña de promoción, hacer ruido y, a ser posible, muchísimo ruido.

Un escritor especializado en hacer un ruido incluso ensordecedor fue, por ejemplo, Camilo José Cela, que sigue haciendo ruido incluso después de muerto, pues en la universidad a la que da nombre el autor de Viaje a la Alcarria – la Universidad Camilo José Cela – tuvo el acierto de matricularse el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con su tesis de la que huían las comillas cuando iba a citar un texto ajeno está resucitando a Cela tanto como, en el sagrado Cuelgamuros, está resucitando Pedro Sánchez a Francisco Franco con ese viajecillo de tumba que el Gobierno del PSOE le está organizando al caudillo  en colaboración con el Imserso (Instituto Madrileño de Servicios Sociales).

El viernes 28 de septiembre, festividad de san Wenceslao, la Escuela de Escritores, con sede en la calle madrileña de Covarrubias, presentó su Club de Alumnos del Máster de Narrativa, presidido por Humberto Franco, excelente novelista mexicano y máximo aficionado a los toros. La Escuela de Escritores, nacida hace 15 años para enseñar a escribir relatos, novelas, poesía, teatro,  literatura infantil y juvenil, guión de cine y otros géneros literarios, ofrece también un Máster de Narrativa, que, este octubre, alcanza su décima promoción. Hay ya lanzadas al mundo literario nueve promociones del Máster de Narrativa y, como nos recordaron, el director de la Escuela de Escritores, Javier Sagarna, y Humberto Franco, en estos nueve años varios alumnos de este máster han saltado a la arena de las librerías con la publicación de magníficas novelas.

He aquí el equipo de escritores del Máster de Narrativa: Esther Ginés es autora de las novelas El sol de Argel (Carena) y En la noche de los cuerpos (Ediciones Adeshoras). Alfredo de Andrés y Carla di Marco son autores de Naufragios (Ediciones Oblicua), obra que obtuvo el primer premio en el VII certamen Narrativas Oblicua. Blanca Betschen ha publicado En días de nieve (Talentura) y Juegos de lógica ( Algaida), que obtuvo el XLII Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún. Arantxa Rochet ha publicado Jaulas de aire (Torremozas), obra que reúne, según Javier Sagarna, diez relatos que nos conmueven y nos hacen daño. Este espléndido libro, según Sagarna, nos habla de todo eso que el mundo de hoy está empeñado en negar.  Angélica Alvaray ha publicado He venido a recoger tu imagen (Lugar Común Editorial). Carmen Estirado es autora de Las llaves de casa (Atlantis) y de Fábrica de luz (Seurat). Silvia Fernández ha publicado Solo con hielo (Talentura) y La mirada de los pájaros (Talentura). Ana Matallana Barahona ha publicado Las cuentas pendientes (Salto de Página). Adolfo Gilaberte es autor de Ezequiel (Mármara).  Roberto Osa es autor de Morderás el polvo (Fundación José Manuel Lara). Alejandro Marcos Ortega es autor de El final del duelo (Orciny Press) con prólogo de Inés Arias de Reyna.   Sobre cada una de estas novelas o, en algunos casos, libros de relatos habría que escribir ya una tesis doctoral, a ser posible, con comillas, cuando se citen textos ajenos, pero, de momento, hoy no es posible. Hay mucho talento en los libros mencionados e investigando a través de Google y de la web de Casa del Libro y de otras fantásticas librerías – como, por ejemplo, la librería madrileña Lé, donde, el jueves, 4 de octubre, María Gracia presenta su novela erótica  La lujuria (Carena) – el lector puede hallar una espléndida información. Sirva este levísimo aperitivo para conocer a excelentes autores que merecen ser leídos.

Y que los alumnos autores de libros aquí no mencionados disculpen esta omisión involuntaria.

El Club de Alumnos del Máster de Narrativa también ofrece la excelente revista La Rompedora (larompedora.com) diseñada por Rubén Hurtado.

Entre la muy diversa oferta de clubes encontramos la oferta de los partidos políticos, clubes del mayor interés porque por una cuota que ignoro hasta qué punto es alta o baja uno conoce a gente que puede tener un gran interés. Ya dentro de un partido, uno, por ejemplo, puede aspirar a ser ministro e incluso conseguirlo. Varias docenas de ciudadanos lo han conseguido en las últimas décadas. Acaba de llegar esta información. Los ministros del PP y del PSOE son entre 6 y 8 veces más ricos que el español medio.

Tenía razón Francisco Rico cuando recomendaba a sus hijos que se afiliaran a un club. Un club fomenta las relaciones sociales, que nos traen amigos y, a veces, incluso amores y dulcísimos beneficios económicos.

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