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Ramón Irigoyen es autor de 16 libros de obra original. Ha publicado también 15 libros de traducciones del griego antiguo y moderno.
"Descomunal poeta" (Juan García Hortelano)
"Ya era hora, coño, de encontrar una gran prosa castellana, nueva, vieja y eterna" (Francisco Umbral, Premio Cervantes)

Por las matemáticas a Jane Austen

Artículo de Ramón Irigoyen publicado en “Diario de Navarra”. Lunes, 17 de julio de 2017

El azar, tan bellamente cantado por el poeta Pedro Salinas, me lleva, el 6 de julio, una hora antes del chupinazo de los sanfermines, a la facultad de Ciencias Matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid. A esa hora, a las once la mañana, la presidenta de un tribunal que va a juzgar la tesis doctoral Unicidad de soluciones largas del matemático Luis Maire nos dice en castellano a los asistentes la frase mágica “Sesión pública” que autoriza nuestra presencia en el acto. Es casi la única frase en castellano, que la presidenta repetirá  al dar por finalizado el acto, porque en la hora y media larga que en la sala 306 de la facultad los asistentes  disfrutamos el gran espectáculo montado en homenaje a los supremos matemáticos Euclides,  Arquímedes , el suizo Euler y el logroñés Julio Rey Pastor, la lengua de comunicación es exclusivamente el inglés. En inglés está redactada la tesis (Uniqueness of large solutions)  de Luis Maire. En inglés – y sin la ayuda de ningún guión o papel que le ayude – el inminente doctor defiende con brillantez ante los cinco miembros del tribunal su tesis dirigida por el catedrático Julián López-Gómez. Cuando Luis Maire acaba la defensa de su tesis, los cinco miembros del tribunal le hacen preguntas en inglés que, por supuesto, él responde en la lengua de la genial novelista británica Jane Austen, la autora de Orgullo y prejuicio,  fallecida, hace 200 años, el 18 de julio de 1817.

Orgullosos y con prejuicios – ¿qué ser humano no tiene prejuicios? -, asisten al acto la madre del doctorando, Adita Martín, una gran lectora y admiradora de Jane Austen, y el padre, Pepe Maire, que en sus estudios escolares ya demostró sus dotes para las matemáticas.  Pero la felicidad por ver al hijo al borde de obtener el grado más importante – el grado de doctor – que otorga la universidad, estaba nublada por el durísimo dolor de haber perdido recientemente a una perrita amada con la pasión que solo sienten por los animales no humanos los seres sensibles. Y es obvio que quien no trata bien a los animales no humanos tampoco puede tratar bien a los animales humanos puesto que el buen trato es siempre fruto de una bien educada sensibilidad. Cuando leí Mientras escribo,  del gran Stephen King, que me recomendó la poeta Miriam Montero,   sintonicé totalmente con él cuando cuenta que una de las tragedias de su vida fue la pérdida, en su infancia, de una mascota que él adoraba. Y sintonicé con él porque también una de las tragedias de mi infancia fue la muerte de una picaraza a la que yo quería casi tanto como a mi  idolatrada  madre.

El acto de la lectura de la tesis doctoral finalizó con la calificación de sobresaliente cum laude (‘con loa’ o ‘con elogio’) que le otorgó el tribunal  al ya doctor Luis Maire, que, por tanto,  dejó de ser ‘doctorando’ o ‘el que se va a doctorar’.

En el acto celebrado en inglés me acordé, naturalmente, de la Real Academia Española (RAE),  que, con tan justa cólera de Aquiles, denuncia que nuestros cantantes que nos representan en el Festival de Eurovisión  canten canciones con la letra en inglés y no en castellano. También yo, cuando visito la web de La Caixa o cruzo por delante de alguna de sus oficinas  y leo textos como “Family  ilusiones” y otros textos con la divina Family de por medio, invoco al instante al divino Aquiles, el rey de la cólera de la literatura occidental, y deseo que  “Family ilusiones” desaparezca de la publicidad de este gran banco. ¿Qué piensa Darío Villanueva,  director de la RAE, y los miembros de la Academia de esta entrega de nuestros científicos al inglés que, obviamente, es la lengua que manda a la hora de difundir todo tipo de conocimientos?

La visita a la facultad de Ciencias Matemáticas y al acto de presentación de una tesis adscrita al departamento de matemática aplicada   me llevó a leer, en plenos sanfermines,  Las matemáticas de la naturaleza. La naturaleza de las matemáticas, un  libro de excelente divulgación de Carlo Frabetti.  En Las matemáticas de la naturaleza Carlo Frabetti brama contra el anaritmetismo, o alergia a la aritmética, de tantas personas. Por fortuna, no solo no debo incluirme entre estos alérgicos a los números sino que, desde mis ocho años, la aritmética me fascinó y, desde entonces a hoy, y dicho con la humildad de Teresa de Ávila y, sobre todo, con la humildad  suprema de Cristiano Ronaldo, he sido una centella haciendo cuentas.

El 10 de julio, o sea, ocho días antes de la celebración del bicentenario del fallecimiento de Jane Austen, una nueva perrita alegra los días del nuevo doctor Luis Maire y familia. La perrita recibe el nombre de Keira en homenaje a Keira Knightley, la segunda hija de la familia que protagoniza la novela Orgullo y prejuicio (Alba), con excelente traducción de José Luis López Muñoz. La elección del nombre es, claro, de Adita Martín, la ferviente lectora de Jane Austen. ¿No es impresionante que un personaje de una novela de una autora británica de hace 200 años dé el nombre a una maravillosa perrita que ahora corretea y alegra los días de mucha gente en  Villarejo del Valle, provincia de Ávila?

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