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Ramón Irigoyen es autor de 16 libros de obra original. Ha publicado también 15 libros de traducciones del griego antiguo y moderno.
"Descomunal poeta" (Juan García Hortelano)
"Ya era hora, coño, de encontrar una gran prosa castellana, nueva, vieja y eterna" (Francisco Umbral, Premio Cervantes)

Shakira y «Queda la música»

Artículo de Ramón Irigoyen publicado en «Diario de Navarra». Martes, 18 de junio de 2013

Shakira  ha declarado  a la edición norteamericana de  la revista Elle  que en 2010, el año de  la ruptura de su relación de once años con Antonio de la Rúa, sufrió una crisis de fe en Dios. ¿Existe Dios, no existe?, se preguntaba Shakira como tantas veces se preguntó  en su día Unamuno según  la magnífica biografía Miguel de Unamuno (Taurus)  que le ha dedicado Jon Juaristi. Y, en plena crisis de fe religiosa, apareció el genial jugador del Barça  Piqué, y Shakira recuperó la fe en Dios. Shakira dice que para ella Piqué es la mejor prueba de que Dios existe porque, hasta que lo conoció, en esa etapa de la ruptura de la relación con de la Rúa, se iba aproximando al agnosticismo. ¿Es Piqué, como dice Shakira,  la prueba de que Dios existe? Quienes somos lectores fervorosos del  Tratado de ateología (Anagrama), de Michel Onfray, tenemos alguna dificultad para llegar a esta conclusión a la que ha llegado la cantante.  Pero no hay que olvidar que a Piqué se le debe algún que otro milagro como, por ejemplo, el que él mismo siguiera  jugando al fútbol  en un partido ya lejano con la cabeza vendada  después de que un rival le abriera una buena  brecha en la frente.  Cuando tengo que crecerme en alguna adversidad me suelo acordar de aquella  heroica venda de Piqué y, por lo general, aquel  espléndido ejemplo de fortaleza  me ayuda para  solucionar mis problemas. Ahora que Shakira ha recuperado la fe en Dios,  ¿pasará con Piqué, padre de su hijo Milan, por la vicaría? No, dice Shakira. Una cosa es creer en Dios y otra muy distinta casarse. Al   menos por ahora, pues,  no habrá boda.

El sábado pasado, penúltimo día de la Feria del Libro de Madrid, a las seis de la tarde, tuve que encomendarme a Piqué  a la hora de decidirme si iba a la Feria del parque del Retiro, donde triunfa Inés Mendoza con su libro  de cuentos El otro fuego (Páginas de Espuma),  o si  iba a la sala madrileña Clamores donde la Escuela de Escritores  (EC) celebraba su fiesta de fin de curso. Mientras la respuesta me llegaba de Brasil donde Piqué está concentrado con la selección nacional de fútbol,  pensando en el excelente libro El rompecabezas inconmensurable  (Sial Ediciones), en el que  Alicia García Olbés repasa la historia de las más variadas culturas del mundo, me fui a la sala Clamores. Allí oficiaba de maestro de ceremonias el vitalísimo profesor de la EC Daniel Saavedra  que nos invitaba a leer Queda la música (www.escueladeescritores.com)  de Varios Autores, un libro magnífico de casi 400 páginas impreso en junio de este mismo año.  El libro se abre con un excelente prólogo de la escritora y profesora de la Escuela de Escritores  Magdalena Tirado y reúne cuentos de 133 cuentistas alumnos/as de la EC.  En el lomo del libro, como nos hace ver en Clamores con su verbo vibrante Javier Sagarna, director de la EC y autor del fantástico libro de cuentos Ahora tan lejos (Menoscuarto),  está inscrito el número 10 , lo que significa que es el  décimo volumen de  cuentos que ha publicado la EC desde el día en que la fundó,  hace diez años,  Isabel Cañelles (www.isabelcanelles.com), un monstruo en cuentos y pedagogía narrativa. Estos diez volúmenes de cuentos de la EC han debido reunir probablemente a más de mil cuentistas que han pasado por la EC. Dada la prisa con la que  hay que  dar esta información – en el momento en que escribo este artículo no han pasado aún 24 horas desde el momento de su presentación en Clamores – leo los cuentos en diagonal, como hacía Koeman con sus pases en el Barcelona,  y apenas vislumbro las primeras líneas de los textos de Carolina Aguilar, Víctor M. Alonso, Andrea Angulo, P. V. Arellano, Ana Arias, autora del cuento titulado “Myriam”, que me evoca a la cuentista Miriam Montero Duque,   y otra cuentista que firma nada menos que como María Alejandra Aristeguita de Álvarez  cuyo nombre nos trae al caletre  al célebre padre de la Iglesia griega Dionisio Areopagita, a quien está dedicada la calle homónima de la sede de la embajada de España en Atenas.  Leo con gran placer los excelentes cuentos de Amanda Franco  Ortiga y de Juan Mateu de Ros,  y llego a las tres últimas cuentistas. La última y penúltima son Pamela Ydígoras, autora de “La nevada”,  y Eva Yárnoz, autora del cuento “Guerra impúdica”, y la antepenúltima es Lola Vivas, autora del cuento “La respuesta de Corina Corintio”, un cuento soberbio pero en modo alguno recomendable para Shakira porque de nuevo podría conducirla a perder su fe religiosa. Y hay que insistir: es un cuento magnífico pero que Shakira debe abstenerse de leer por el bien  de su alma. “Y no os digo más”, que le dijo  Don Quijote a Sancho.

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